Fuente imagen: 20th Cenury Fox

pelicula de bodasLa última comedia romántica americana sobre bodas dirige un mensaje malintencionado sobre quienes se dedican a organizarlas.

El estilo de las bodas americanas poco tiene que ver con el nuestro: en España no suele haber damas de honor vestidas de Sissi Emperatriz, ni tampoco una Jennifer López con “pinganillo” para dar la señal a los músicos, como ya vimos en el film Planes de boda. Pero no es eso lo que me parece objetable; lo que no me gusta de estas historias es que llevan una carga de mensajes altamente ofensivos que, como conocedora del sector, me indignan por su falsedad.

Tengo la seguridad, y así lo he constatado a lo largo de cerca de 10 años con la organización de la feria Las mil y una Boda, que los profesionales implicados en la celebración de una boda cobran sus productos con arreglo a sus costes. En ningún momento cambian la tarifa si en lugar de un cumpleaños se celebra una boda.

Es importante tener en cuenta, por ejemplo, que una finca tiene un mantenimiento muy costoso, por lo que el alquiler de la misma no es barato, aunque la utilicemos para pasear por ella. Dar de comer a 100 personas, y hacerlo con la profesionalidad y el buen servicio que se demanda para una boda, requiere de una infraestructura técnica y personal que hay que pagar. Y… qué decir de lo que cuesta la seda salvaje de un gran vestido, aunque no sea de novia.

La idea de que cualquier cosa cuesta más si es para una boda es rotundamente falsa.

Pero no es lo único que me sorprende de esta película. En el tráiler promocional, durante la boda de la hermana de la protagonista, una mujer de avanzada edad reproduce esta frase: “debe ser duro que tu hermana pequeña se case antes que tu”. Sin comentarios.

Soy consciente de que estamos hablando de ficción, y de que son guionesexagerados para generar situaciones cómicas. Pero lo que no es ficticio es la opinión que la actriz Katherine Heigl -protagonista de la película- manifestó a un periodista de la Cadena Ser, diciendo textualmente que “el negocio de las bodas es una verdadera vergüenza”.

Srta. Heigl, no sé como será en su país, pero en el nuestro hay excelentes y cualificados profesionales que ofrecen una alta garantía de calidad-precio en el servicio de bodas. Generalizar siempre es malo, y por lo tanto, en este negocio, como en todas partes,puede haber casos excepcionales, pero dar por hecho que se estafa a los novios es difamar. Por respeto y porque no lo merecen, le pido en nombre del sector que por favor no difame.

¿Qué opinas respecto a esta película? ¿Qué te parece la visión que ofrece del sector de nupcialidad? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

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