Fuente imagen: La Voz de Galicia

La última campaña de la marca Calvin Klein no ha sido bien recibida en Bélgica, donde el comité para la ética publicitaria ha decidido exigir su inmediata retirada.

La banalización de los selfies eróticos ha sido la causa que ha llevado a esta decisión, pues en la más reciente campaña una joven en ropa interior usando prendas de la marca se hace un selfie en su habitación, una imagen que en el contexto actual en el que tales prácticas representan un riesgo para los jóvenes, no ha sido recibida con beneplácito por varios sectores de la sociedad.

Las quejas no se hicieron esperar

El comité para la ética publicitaria de este país recibió al menos 13 quejas referentes a esta campaña. Entre las denuncias algunos calificaban la imagen de atentar contra el pudor, de banalizar la pornografía o de usar a la mujer como objeto, además de ignorar lo que se ha convertido en un problema latente para muchos jóvenes: la explotación de su intimidad cuando un selfie erótico se vuelve viral.

La imagen de una chica joven en una pose que resalta su escote simulando un selfie, junto con la frase “obtengo lo que quiero con mis Calvin”, ha sido asociada con la práctica de intercambio de imágenes eróticas en las redes sociales, haciendo que los más jóvenes lo interpreten como una tendencia positiva.

El incremento en el uso de las redes sociales y la sobre exposición de los usuarios en estos espacios, han hecho que muchos jóvenes no detecten lo vulnerables que son cuando su intimidad queda al descubierto, razón de peso para que el comité de ética publicitaria belga decidiera tomar cartas en el asunto.

La campaña fue retirada, eso ha permitido dar un paso hacia adelante para que importantes marcas sean conscientes del impacto de sus campañas en la sociedad, especialmente entre los más jóvenes.

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