Nadie dice que sea un negocio fácil de llevar, pero lo que sí queda claro es que nuestro placer por la comida y el deseo de comer rápido y sin contratiempos, hacen que las franquicias de comida sean uno de los negocios más rentables por los que apostar.

Los grandes de la industria no defraudan

No es lo mismo montar un restaurante familiar, tarea que puede ser exhaustiva y cuesta arriba, que apostar por una franquicia archiconocida y dejar que su fama haga gran parte del trabajo.

Años en el mercado, popularidad, servicio rápido o simplemente comida estandarizada a nivel mundial, son algunas de las razones por las que la gente sigue optando por populares alternativas como McDonald’s, Burger King o StarBucks al momento de comer fuera. Por eso no es de sorprender que estos tres titanes figuren en la lista de las franquicias más rentables del mundo, siendo una apuesta que puede llegar a generar incluso 200% de ganancias.

Se trata de un negocio en el que los procedimientos y la forma de atender al cliente ya están previamente establecidos, en los que la gente conoce e identifica la marca con claridad y donde el público llega sin necesidad de publicidad. Esto convierte a los negocios vinculados al sector de la comida, y en particular a las franquicias, en una alternativa con gran potencial para nuevos inversores.

El coste de la materia prima es bajo, el producto es bien conocido a nivel mundial y, por si fuera poco, hay una guía clara de procedimientos que se derivan de la marca y que cada franquiciado debe cumplir, por lo que, aunque la inversión es importante, las ganancias pueden serlo también.

Quizá este sea uno de los motivos por los que el mundo entero se ha rendido ante la comida rápida que alimenta nuestro deseo de calorías y fritura y las tiendas con café que es poco más que agua, pero con WiFi gratis.

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